Frontones rurales de Navarra
Seis rincones donde la pelota aún tiene algo que decir
Continúo con mi proyecto personal de fotografiar frontones que se salen de lo habitual. Esta vez, cámara en mano, me he recorrido seis pueblos de la Navarra más tranquila y más honesta.
Si has seguido las entregas anteriores de este proyecto, ya sabes de qué va esto: no busco los frontones reconocibles que salen en televisión, sino esos otros frontones de pueblo que llevan décadas (o siglos) sosteniéndole el juego a sus vecinos y vecinas sin pedir nada a cambio. Los frontones rurales de Navarra son exactamente eso: patrimonio vivo escondido entre campos de cereal, sierras de media altura y silencios que se agradecen.
En esta nueva salida he visitado seis enclaves. Unos siguen en pie y en uso. Otro… bueno, tiene una historia que merece su propio párrafo.
Frontón Público Municipal de Saigots
Frontón Toki Alai
Saigots es un pequeño concejo del Valle de Esteribar, situado a 541 metros de altitud y a tan solo 22 km de Pamplona, en el margen derecho del río Arga. Un lugar que no aparece en ninguna guía turística y que, precisamente por eso, merece una visita. Su frontón encaja perfectamente en la categoría de los que fotografío: sencillo, sin pretensiones, mirando al monte con la tranquilidad de quien sabe que lleva aquí más tiempo que cualquiera.
Frontón Público Municipal de Muruzábal
Muruzábal es una villa situada en la Merindad de Pamplona, en la comarca de Valdizarbe, a unos 26 km al sur de Pamplona, en pleno Camino de Santiago. Un lugar con historia densa: en 1407, Carlos III de Navarra concedió el vizcondado de Muruzábal a su hermano Leonel con motivo de su boda. Y en su término municipal, a dos kilómetros del núcleo urbano, aguarda una de las construcciones más hermosas de toda la ruta jacobea: la ermita románica de Santa María de Eunate, del siglo XII, de planta octogonal y rodeada de una galería porticada de 33 arcos.
Después de tanta grandeza medieval, el frontón de Muruzábal tiene el mérito de ser lo que es: el sitio donde los vecinos se han jugado partidos durante generaciones, lejos de vizcondados y de focos.
Frontón Público Municipal de Adiós
Este frontón tiene una ventaja competitiva indiscutible sobre todos los demás: el nombre de su municipio. Adiós (Adios en euskera, anteriormente Adiotz) es un municipio de la Comunidad Foral de Navarra situado en el Valdizarbe, a 25 km de Pamplona, en las faldas de la sierra del Perdón
El origen del topónimo tiene su miga. Una leyenda cuenta que durante la Guerra de la Navarrería en 1276, un ejército castellano acampó en la falda sur de la sierra del Perdón pero no pudo cruzar porque los franceses ya esperaban al otro lado; al retirarse apresuradamente, los castellanos habrían exclamado «A Dios, A Dios», y de ahí el nombre del pueblo. Sin embargo, el pueblo es anterior a esos hechos, documentado por primera vez en 1256.
O sea: el nombre es una casualidad histórica con mejor marketing que muchos pueblos navarros más grandes. Fotografiar un frontón en Adiós tiene algo de despedida poética en cada encuadre.
Frontón Público Municipal de Egozkue
Egozkue es un pequeño concejo del Valle de Ulzama, en el norte de Navarra, zona de hayedos y niebla persistente. La pelota vasca en estos valles no es deporte, es costumbre. Y los frontones que la acompañan llevan la misma discreción que el paisaje.
En cualquier localidad de Navarra, y Egozkue no es la excepción, el frontón es mucho más que una instalación deportiva; es el centro neurálgico de la vida social y un elemento definitorio del paisaje urbano. El frontón de Egozkue se sitúa en un lugar prominente del casco urbano, específicamente junto a la carretera de acceso y en las proximidades de la Calle San Miguel.
El frontón de Egozkue se distingue por su integración con las edificaciones de piedra colindantes. Se trata de un edificio con fachada de piedra, donde el frontis está enlucida y tradicionalmente pintada en un tono rosa o rojizo. Esta coloración es común en muchos frontones de esta zona, diferenciándolos de los frontones de hormigón desnudo o piedra gris.
Frontón de Elorz
Elorz es una localidad y concejo del Valle de Elorz, situado en la Cuenca de Pamplona y a solo 13 km de la capital navarra. El topónimo Elortz, en euskera, significa «lugar de abundancia de espinas», formado por el sustantivo elor (variante de elorri, ‘espino’) y el sufijo abundancial -tze. Goshua Un pueblo que da nombre a todo un valle y que, con esa modestia tan navarra, ni siquiera tiene preeminencia oficial sobre los demás concejos que lo rodean.
El frontón de Elorz tiene esa geometría limpia que agradece el ojo fotográfico: la relación del espacio de juego con el caserío, con los campos y con los caminos que lo rodean. Una proporción que desde el suelo ya lo cuenta todo, y que la cámara captura con gusto.
Frontón de Zulueta, o lo que queda de él
Zulueta es una localidad del Valle de Elorz, a tan solo 12 km de Pamplona. La primera alusión histórica al pueblo aparece en una carta de 1067, donde se cita como «Zuloeta». Casi mil años de historia y, en algún momento de ese largo camino, alguien tuvo la brillante idea de instalar un frontón en la fachada de una casa particular.
Hoy ese frontón ya no funciona como tal. Le han retirado la chapa metálica característica. Pero si uno mira con atención, quedan señales: el suelo pulido por años de golpes de pelota, los bancos donde el público se sentaba a disfrutar del partido. Imagínate ser el dueño de esa casa: pelotazos durante horas, partido tras partido, mientras intentas comer o echarte la siesta. Con todo el respeto del mundo a la tradición, no debía ser el plan de vida más tranquilo.
Lo bueno es que Zulueta dispone actualmente de un frontón moderno cubierto, disponible para el uso y disfrute de cualquiera que lo reserve. Con 10 cuadros, techado y con su pequeña gradería. La pelota ha encontrado una nueva casa. Y los vecinos, por fin, pueden dormir la siesta.
Volar el dron con cabeza
ENAIRE, tu mejor aliado antes de despegar
Vuelo con un DJI Mavic Mini de 249 gramos y dispongo de mi Registro de Operador de Sistemas de Aeronaves No Tripuladas con el número de operador UAS en regla. Pero tener el equipo y la documentación correcta es solo la mitad del trabajo. La otra mitad (y no menos importante) es consultar el espacio aéreo antes de cada salida.
ENAIRE es el principal proveedor civil nacional de servicios de navegación aérea en España, y es el organismo coordinador de los UAS (drones profesionales y recreativos) en todos los espacios aéreos en los que es responsable de su gestión, incluyendo el espacio aéreo no controlado.
Con la herramienta ENAIRE Drones, disponible en drones.enaire.es, los usuarios tienen la posibilidad de planificar el vuelo y consultar las zonas geográficas de UAS con antelación, siendo la seguridad el elemento clave. Gran Enciclopedia de Navarra El mapa indica de forma visual qué zonas están libres, cuáles requieren coordinación previa y cuáles están directamente vetadas: aeropuertos, bases militares, espacios naturales protegidos, restricciones temporales…
Las reglas son claras: registro de operador, formación mínima A1/A3 según el tipo de operación, altitud máxima de 120 metros y respeto de las zonas UAS. Consultarlo antes de salir no te lleva más de cinco minutos. No hacerlo puede costarte una multa o, peor, comprometer la seguridad del espacio aéreo. Así que ya sabes: primero ENAIRE, luego despegar.
¿Conoces algún frontón rural de Navarra que merezca una visita?
Y si esto te ha gustado, compártelo entre los amantes de la pelota vasca y la cultura. Cuantos más ojos ponemos en estos rincones, más difícil es que caigan en el olvido.
Este proyecto crece con cada salida, pero también con cada pista que me llega. Si eres de los que conocen un frontón escondido, una pared olvidada o una cancha con historia, cuéntamelo en los comentarios. Llevo el maletín de la cámara siempre listo.
El proyecto sigue. Navarra tiene más frontones de los que cualquiera imagina, y yo tengo todavía mucho kilómetro por delante.

















Zelako lan polita!! Zorionak