Fotografiar el eclipse solar del 12 de agosto
La guía que necesitas antes de que se ponga el sol.
Llevo semanas con la cámara preparada y la verdad es que no soy el único. El próximo 12 de agosto va a pasar algo que casi nadie vivo en España ha visto nunca desde suelo peninsular, y si estás leyendo esto es porque quieres saber cómo fotografiar el eclipse solar del 12 de agosto sin liarla ni quemarte la vista en el intento. Vamos a verlo con calma, sin tecnicismos innecesarios, pero sin dejarnos nada importante en el tintero.
Por qué este eclipse es diferente a todos los que hayas visto
Aquí va el dato que da vértigo: el último eclipse total de sol visible desde la España peninsular fue en 1905. Más de un siglo esperando. Desde entonces ha habido eclipses parciales, algún anular, pero la Luna tapando el disco solar por completo, con el cielo oscureciéndose en pleno día, eso no lo ha visto nadie que hoy tenga menos de 120 años.
La franja de totalidad cruzará España de oeste a este, entrando por Galicia y pasando por Asturias, León, Burgos, Zaragoza, Cataluña (con Lleida y Tarragona dentro de la banda, aunque Barcelona se quede fuera) y terminando sobre Baleares, con Palma como una de las últimas ciudades del mundo en verlo. Eso sí, ojo con el detalle: como España está al final del recorrido del eclipse, el fenómeno ocurrirá al atardecer, con el sol muy bajo sobre el horizonte (entre 2 y 12 grados según la ciudad). Esto cambia bastante la forma de fotografiarlo, y ya te adelanto que necesitarás un horizonte oeste despejado, sin montañas ni edificios que te lo tapen justo en el peor momento.
¿Y si te lo pierdes? Pues toca esperar. El siguiente eclipse total visible en España será el 2 de agosto de 2027, pero solo desde el extremo sur de Andalucía, Ceuta y Melilla. Después llegará uno anular el 26 de enero de 2028 en Cataluña. Y a partir de ahí, nada de nada hasta 2053. Así que si vives en la mitad norte peninsular, el 12 de agosto de 2026 es tu cita, y probablemente la única de tu vida en esa zona concreta.
Cómo fotografiar el eclipse solar del 12 de agosto paso a paso
Para las fases parciales necesitas, sí o sí, un filtro solar para cámara colocado delante del objetivo (no vale con oscurecer la imagen en postproducción, ni con gafas de sol superpuestas, por mucho que corra ese consejo por internet). Un filtro ND de densidad 100.000, tipo los que usan los astrofotógrafos, te dejará fotografiar el sol como una bola nítida y segura mientras la Luna se lo va comiendo poco a poco.
El momento clave llega con la totalidad, que en España durará entre poco más de un minuto y casi dos, dependiendo de dónde estés. Ahí, y solo ahí, puedes (y debes) quitar el filtro: es el único instante en el que se puede mirar y fotografiar el sol directamente, porque lo que se ve ya no es el disco solar sino la corona, ese halo blanquecino y difuso que normalmente queda tapado por el brillo del sol. Aprovecha para abrir el diafragma, bajar la velocidad de obturación y experimentar con distintas exposiciones: la corona tiene un rango dinámico enorme y una sola foto rara vez la captura entera.
¿Merece la pena hacer un timelapse del eclipse solar?
Sí, y además es de las cosas más agradecidas que puedes montar con este evento. Un timelapse te permite contar toda la historia en unos segundos de vídeo: el sol entero, el mordisco que le va dando la Luna, el instante de oscuridad total y la vuelta a la luz. Es la clase de recurso que luego funciona muy bien tanto para tu portafolio como para redes.
Cómo montar el timelapse (sin liarte)
Necesitas un trípode firme (nada de sujetarlo con la mano, ni se te ocurra), un intervalómetro o el disparador programado de tu cámara, y el filtro solar puesto durante todas las fases parciales. La clave está en programar disparos cada 10-20 segundos durante las fases previas, y acelerar el ritmo (cada 1-2 segundos ó cada 1-0,5 segundos) según se acerque la totalidad, porque ahí todo cambia muy rápido. Y un aviso importante: durante la totalidad tendrás que quitar el filtro manualmente y volver a ponerlo justo cuando reaparezca el primer destello de sol (el llamado «anillo de diamante»), así que necesitas tener las manos libres y el gesto muy ensayado antes del día D.
Qué tener en cuenta antes de salir a grabar
Practica el cambio de filtro varias veces en casa, con el reloj en la mano, porque la totalidad dura poco y no hay margen para improvisar. Revisa la batería y lleva una de repuesto (el frío repentino de la totalidad puede gastarla más rápido de lo normal), y ten en cuenta que, al ser un eclipse de atardecer, la luz ambiente irá cambiando de forma distinta a un eclipse de mediodía: más cálida, más teatral, casi de otro planeta.
Precauciones para fotografiar el eclipse
Mirar el sol sin protección adecuada, aunque sea a través del visor de la cámara, puede dañar la retina de forma permanente y sin dolor inmediato, así que no se nota hasta que ya es tarde. La regla es simple: filtro solar certificado siempre que haya aunque sea un fragmento de disco visible, y solo se puede retirar durante los segundos exactos de la totalidad. Ni un minuto antes.
Si usas una cámara con visor óptico, nunca mires directamente por él sin el filtro puesto en el objetivo, porque el sol concentrado por las lentes puede dañar tanto tu ojo como el sensor de la cámara en cuestión de segundos. Y llévate algo de abrigo ligero: durante la totalidad la temperatura puede bajar varios grados de golpe, algo que pilla desprevenida a mucha gente.
Si no quieres hacer fotos, ¿cómo se observa el eclipse solar total en España 2026?
No hace falta cámara para disfrutarlo. De hecho, muchos astrónomos recomiendan vivir al menos un eclipse total sin pantallas de por medio, solo mirando. Para eso necesitas gafas de eclipse certificadas (norma ISO 12312-2), que no son unas gafas de sol reforzadas, sino un filtro específico que deja pasar una fracción mínima de la luz solar. Se compran en tiendas de óptica o de astronomía, y conviene reservarlas con tiempo porque en fechas cercanas al evento suelen agotarse.
Precauciones para la observación a simple vista
Usa las gafas certificadas durante todas las fases parciales, sin excepción, y revísalas antes de usarlas: si tienen algún arañazo, rotura o perforación, aunque sea diminuta, no sirven. Durante la totalidad (y solo entonces) puedes quitártelas y mirar directamente, porque el sol queda completamente tapado. En cuanto reaparezca el primer rayo de luz, vuelve a ponértelas inmediatamente. Un truco sencillo y casero: si no consigues gafas a tiempo, puedes fabricar un proyector solar con una caja de cartón y un pequeño agujero, que proyecta la imagen del sol en una pantalla sin que tengas que mirar directamente en ningún momento.
Cuando acaba el eclipse no acaba la fiesta
Llegan las Perseidas.
Aquí viene la parte que menos gente tiene en el radar. Esa misma noche, horas después de que se ponga el sol, arranca el pico de actividad de las Perseidas 2026 (esas «lágrimas de San Lorenzo» que cada agosto cruzan el cielo). Y este año la coincidencia es casi de guion: el máximo de la lluvia de meteoros cae justo la madrugada del 12 al 13 de agosto, con luna nueva, es decir, con el cielo lo más oscuro posible. Si ya estás en un buen sitio para el eclipse, con horizonte despejado y lejos de la contaminación lumínica de las ciudades, te compensa quedarte hasta la noche. Doble espectáculo, mismo desplazamiento.
Cómo fotografiar las Perseidas después del eclipse
Aquí el equipo cambia bastante: nada de filtros solares, todo lo contrario. Necesitas un gran angular, un trípode, y ajustes manuales pensados para capturar poca luz: apertura lo más abierta posible (f/2.8 o inferior si tu objetivo lo permite), ISO alto (entre 1600 y 3200, según el ruido que tolere tu cámara) y exposiciones de entre 10 y 20 segundos para evitar que las estrellas se conviertan en trazos. Encuadra hacia el noreste, donde estará la constelación de Perseo (el radiante desde el que parecen surgir los meteoros), aunque los destellos pueden aparecer en cualquier punto del cielo. Y ármate de paciencia: aquí no hay un instante único como el de la totalidad, sino horas de disparos encadenados con la esperanza de que algún meteoro brillante cruce justo por delante de tu encuadre.
Preguntas frecuentes sobre el eclipse solar del 12 de agosto
Sí, pero con matices. Durante las fases parciales necesitas un filtro solar adaptado a la óptica del móvil (existen específicos para smartphone), porque de lo contrario el sensor puede dañarse igual que un ojo sin protección. Durante la totalidad puedes fotografiar sin filtro, aunque el resultado será más limitado que con una cámara con objetivo intercambiable, ya que el zoom digital pierde mucha calidad.
Varía según la ciudad, pero en la franja de totalidad el máximo ocurrirá aproximadamente entre las 20:26 y las 20:32 (hora peninsular), con el sol ya muy cerca del horizonte.
Si quieres que el disco solar ocupe un tamaño razonable en la foto, sí: a partir de 300 mm ya se nota, y con 500-600 mm o más consigues resultados más espectaculares. Con un objetivo estándar puedes fotografiar el paisaje oscureciéndose durante la totalidad, que también es una imagen muy potente aunque el sol se vea pequeño.
No, siempre que sigas las precauciones básicas: filtro solar certificado en todo momento salvo durante la totalidad, y sentido común con el equipo. No hace falta ser astrofotógrafo profesional para llevarte una buena foto a casa.
Solo dentro de la franja que cruza el norte peninsular (desde Galicia hasta Cataluña, pasando por Asturias, León, Navarra, Burgos, Zaragoza) y las Islas Baleares. Madrid, Barcelona, Sevilla o Málaga lo verán como parcial, no como total.
Y ahora te toca a ti
Con todo esto ya tienes lo necesario para plantarte el 12 de agosto con la cámara lista, el filtro puesto y sin ningún susto de última hora. Pero la teoría es una cosa y el día del eclipse, con los nervios del momento, es otra muy distinta.
¿Ya tienes claro desde dónde vas a verlo, o todavía andas decidiendo el sitio? Cuéntamelo en los comentarios. Y si tienes dudas sobre el equipo que necesitas o quieres que revise tu plan antes del día del eclipse, escríbeme un correo electrónico sin compromiso y lo vemos juntos con tiempo de sobra.








