Frontón Amaia de Urbasa

Uno de los frontones más especial que he fotografiado en Navarra.

Hay lugares que aparecen en una fotografía y, casi sin darte cuenta, empiezan a rondarte la cabeza durante años. Eso me ocurrió con el Frontón Amaia de Urbasa. La primera vez que lo vi fue gracias a una espectacular imagen realizada por Dabid Aldalur (más conocido como @DabidArgindar) dentro de su magnífico proyecto fotográfico Paretaren Mintzoa. Desde aquel día tuve claro que algún día subiría hasta allí con mi cámara.

La ocasión llegó este verano. Pasé un par de días en el camping de Urbasa y uno de los objetivos del viaje era muy claro: visitar este rincón tan especial para fotografiarlo tanto desde tierra como desde el aire. Aunque, siendo sincero, las recientes noticias sobre el estado del frontón hicieron que las ganas se transformaran en cierta urgencia. Había que ir antes de que el paso del tiempo siguiera haciendo de las suyas.

Fotografía general del Frontón Amaia de Urbasa

Porque algunos lugares merecen ser fotografiados. Otros, además, merecen ser recordados.


Un frontón histórico de Navarra que lucha por sobrevivir

A más de mil metros de altitud, en pleno Parque Natural de Urbasa, se encuentra uno de los escenarios deportivos más singulares de Navarra. Frente al antiguo Palacio del Marqués de Andía y junto a la pequeña iglesia, se levanta un frontón que durante décadas fue punto de encuentro para vecinos de Sakana, las Amescoas, pastores, excursionistas y amantes de la pelota.

Su nombre es Amaia (Amaya).

Y no es un detalle cualquiera. Gracias a una antigua postal se descubrió que este frontón, conocido popularmente como «el frontón de Urbasa», en realidad tiene nombre propio y, además, es uno de los pocos frontones navarros con nombre de mujer.

Fotografía general del Frontón Amaia de Urbasa

Construido en 1915, fue durante décadas un lugar donde se organizaron partidos, desafíos y encuentros entre pueblos. Allí comenzaron a jugar algunos grandes pelotaris. Entre ellos, Maite Ruiz de Larramendi, considerada por muchas personas como una de las mejores pelotaris de todos los tiempos, quien recuerda este lugar con un cariño enorme porque fue donde empezó a dar sus primeros pelotazos.

Fotografía general del Frontón Amaia de Urbasa desde el frontis

Lamentablemente, desde el cierre del antiguo hotel en los años ochenta, el conjunto quedó abandonado. El palacio se deterioró hasta entrar en la Lista Roja del Patrimonio y el frontón fue sufriendo, año tras año, el desgaste del tiempo.

Fotografía del antiguo palacio e iglesia en estado ruinoso.

Pero la historia no termina ahí.

Un grupo de vecinos y vecinas se niega a dejar caer el Frontón Amaia de Urbasa

Hay noticias que devuelven la esperanza.
En los últimos meses, el colectivo Urbasako Frontoi Auzolan Taldea ha conseguido movilizar a cientos de personas con un objetivo muy sencillo de explicar y muy difícil de conseguir: evitar que este frontón desaparezca.

Pancarta del colectivo Urbasako Frontoi Auzolan Taldea

Vecinos y vecinas de ambos lados de la sierra, clubes de pelota, federaciones, asociaciones e instituciones se han unido para reclamar su restauración. Han organizado jornadas de limpieza, partidos de pelota, actividades y han conseguido reunir un apoyo social impresionante.

Y, la verdad, después de visitar el lugar, resulta imposible no entender por qué.

No hablamos únicamente de un frontón. Hablamos de un espacio que forma parte de la memoria colectiva de muchas familias navarras.

Un escenario que parece sacado de una película

Cuando llegué por primera vez me ocurrió algo curioso.

Sabía perfectamente cómo era gracias a las fotografías que había visto durante años. Sin embargo, ninguna consigue transmitir la sensación que produce estar allí.

Entre árboles centenarios aparece el frontis.

Después, la pared izquierda.

Y alrededor… silencio.

Mucho silencio.

Entre árboles centenarios aparece el frontis

Las paredes aparecen cubiertas de grafitis de diferentes épocas. Algunos podrán pensar que afean el conjunto. Yo, sin embargo, encontré un detalle que me sacó una sonrisa.

Entre todas aquellas pintadas todavía se conservaba escrito con tiza un marcador de varios partidos disputados recientemente a doce tantos. Ese pequeño marcador improvisado me pareció maravilloso. Porque significa que, a pesar del abandono, todavía hay gente que sigue llevando una pelota hasta allí para jugar. Eso también forma parte de la historia del lugar.

Pequeño marcador improvisado en el Frontón Amaia de Urbasa

Fotografiar el Frontón Amaia de Urbasa desde tierra... y desde el aire

Con la cámara en la mano todo resultó relativamente sencillo.
Bueno… sencillo si dejamos de lado las caminatas, claro.

Desde el suelo el frontón ofrece imágenes espectaculares. La naturaleza prácticamente lo abraza. El paso del tiempo ha levantado parte del pavimento, las grietas recorren la cancha y algunas zonas ya no son completamente planas. Cada rincón habla del abandono sufrido durante décadas.

Estado del suelo: ya no es completamente horizontal

Después llegó el turno del dron.
Y ahí empezó la aventura.

Desde arriba se aprecia perfectamente la ubicación privilegiada del conjunto, rodeado completamente por el bosque. El problema es que precisamente esos árboles, con sus enormes copas, esconden buena parte del frontón.

Vista cenital del Frontón Amaia de Urbasa
Vista aérea del Frontón Amaia de Urbasa

Por si fuera poco, aquel día el viento superaba los 40 kilómetros por hora.
Hubo momentos en los que controlar el dron requería bastante más concentración de la habitual.

De hecho, en uno de los aterrizajes estuve a muy poco, pero muy poco, de dejar el dron colgado de la rama más alta del árbol más alto de todo Urbasa.

Todavía no sé quién habría sufrido más si eso llega a pasar: yo… o mi cartera.

Vista aérea del Frontón Amaia de Urbasa

Una conversación que invita a reflexionar

Mientras recorría la zona coincidí con un vecino que conocía perfectamente aquel lugar.

Con bastante tristeza me contaba cómo había conocido el antiguo hotel funcionando y cómo le dolía ver tanto el palacio como el frontón en el estado actual.
Una frase se le escapaba continuamente.

—¡Es que no lo entiendo!

Vista aérea del Frontón Amaia de Urbasa

Me explicaba que cerca de allí se estaban realizando otras obras importantes y que no comprendía cómo no podía destinarse también una parte del presupuesto a conservar este rincón.

Le respondí que invertir en nuevas infraestructuras siempre es positivo. Pero también lo es cuidar las que ya forman parte de nuestra historia.

Y creo sinceramente que ambas cosas pueden convivir.

El patrimonio cultural también necesita que alguien levante la voz

Restaurar el frontón supondrá una inversión importante. Nadie lo discute.
Pero la pregunta quizá debería ser otra: ¿Cuánto vale perder para siempre un lugar que ha formado parte de la historia de Navarra durante más de un siglo?

El Frontón Amaia de Urbasa no es únicamente una cancha donde se jugaba a pelota. Es paisaje y es memoria a la vez, y también deporte y arquitectura popular levantada a mano, piedra a piedra. Pero, por encima de todo eso, es identidad: la de un valle entero que se reconoce en esas paredes. Y precisamente por eso merece seguir formando parte del futuro, no solo de nuestro pasado.

Ojalá dentro de unos años vuelva para fotografiar este mismo lugar. Y que entonces la noticia ya no sea su abandono, sino su recuperación.

Porque algunos frontones cuentan historias. Y este merece seguir contándolas durante muchos años más.

Vista aérea del Frontón Amaia de Urbasa

Preguntas frecuentes sobre el Frontón Amaia de Urbasa

Antes de despedirnos del Frontón Amaia de Urbasa, quiero responder a algunas de las preguntas que suelen surgir sobre este lugar tan especial. Si has llegado hasta aquí buscando información sobre su historia, su ubicación o el motivo por el que tantas personas luchan por recuperarlo, en este apartado encontrarás las respuestas de forma rápida y clara.

El Frontón Amaia de Urbasa está situado en el Parque Natural de Urbasa y Andía, a unos 1.000 metros de altitud, junto al antiguo Palacio del Marqués de Andía y la pequeña iglesia de Urbasa. Su ubicación, rodeada de bosque y naturaleza, lo convierte en uno de los frontones más singulares de Navarra.

Su valor no reside únicamente en la arquitectura. Durante décadas fue un importante punto de encuentro para pelotaris, pastores, excursionistas y vecinos de Sakana y las Amescoas. Además, es uno de los pocos frontones navarros con nombre de mujer y conserva un enorme valor histórico, deportivo y cultural.

El frontón fue construido en 1915, coincidiendo con la remodelación del antiguo palacio realizada por el industrial maderero Juan Echávarri. Durante muchos años formó parte del complejo turístico que funcionó como hotel y lugar de reunión en plena Sierra de Urbasa.

Tras el cierre del hotel en 1984, tanto el palacio como el frontón dejaron de recibir mantenimiento. El paso del tiempo, las inclemencias meteorológicas y el abandono han deteriorado considerablemente la instalación, que hoy presenta grietas, desperfectos y un importante desgaste estructural.

Sí. El colectivo Urbasako Frontoi Auzolan Taldea, junto con numerosas asociaciones, clubes de pelota e instituciones navarras, trabaja desde hace varios años para sensibilizar sobre la importancia de este patrimonio y reclamar al Gobierno de Navarra su restauración. Además de organizar jornadas de limpieza mediante auzolan, promueven actividades deportivas y culturales para devolver la vida al frontón.

Sí. Se encuentra en un espacio accesible dentro del Parque Natural de Urbasa. No obstante, debido a su estado de conservación, conviene visitarlo con precaución y respetando tanto el entorno natural como el patrimonio histórico que representa.

Porque reúne prácticamente todo lo que busco cuando salgo con la cámara: una historia apasionante, una ubicación espectacular, un enorme valor patrimonial y una personalidad única. El Frontón Amaia de Urbasa no es únicamente un lugar donde se jugó a pelota; es un rincón que habla de la memoria de Navarra y que merece ser conocido, fotografiado y conservado.


¿Cuál será el próximo frontón?

Mi proyecto de recorrer y fotografiar los frontones singulares de Navarra continúa creciendo poco a poco. Cada viaje descubre un nuevo rincón, una nueva historia y personas que mantienen viva una parte muy importante de nuestro patrimonio.

¿Conocéis algún frontón singular y con las cualidades del Frontón Amaia de Urbasa? Me encantará descubrir nuevos lugares para incorporarlos a este proyecto fotográfico. Os leo en los comentarios.