World Press Photo 2026 en Vitoria
Una visita que se te queda dentro.
Mi calendario tiene los domingos y festivos en rojo, como el de cualquiera, pero este año (como siempre) le añadí dos fechas más: una escapada a Madrid por Photoespaña y otra a Gasteiz. La segunda tenía nombre propio, la exposición del World Press Photo 2026 en Vitoria-Gasteiz, y la verdad es que salí de allí con la cabeza ocupada durante días. Te cuento qué vi, qué me marcó y por qué creo que merece la pena que te acerques.
¿Qué es el World Press Photo y por qué todo el mundo habla de él?
Detrás hay una organización internacional sin ánimo de lucro con sede en Ámsterdam (Países Bajos). Nació en 1955 con una idea clara: impulsar el periodismo visual independiente, la libertad de expresión y la diversidad de miradas.
Cada año organiza el concurso de fotoperiodismo y fotografía documental más prestigioso del planeta. Premia los mejores reportajes gráficos del año anterior, repartidos en categorías que van de los conflictos a la crisis climática, pasando por la migración y los derechos humanos. El galardón gordo es la Foto del Año, la imagen que mejor resume el impacto periodístico de esos doce meses. Y las obras ganadoras no se quedan en un cajón: viajan por decenas de países y las ven millones de personas, también en ciudades como Valencia, Barcelona o Vitoria-Gasteiz.
World Press Photo 2026 en Vitoria-Gasteiz
Fechas, horario y entrada gratuita.
La exposición ocupa el antiguo depósito de aguas del Centro Cultural Montehermoso Kulturunea. Estará del 15 de octubre al 15 de noviembre de 2026, de lunes a domingo, de 11:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00. Es la edición número 24 en la ciudad (llega desde 2003) y la entrada es gratuita. Sí, gratuita.
Verás 147 fotografías repartidas en 42 historias visuales, firmadas por otros tantos reporteros y reporteras (10 de ellas mujeres este año). Salieron de una criba descomunal: 57.376 imágenes presentadas por 3.747 fotógrafos de 141 países. Piénsalo un momento, porque pocas veces una exposición te pone delante tantas miradas filtradas con tanto rigor.
Visitas guiadas en Montehermoso
Desde el 19 de octubre hay visitas guiadas sin reserva previa, con grupos de un máximo de 25 personas. De jueves a sábado son de 18:00 a 19:00, y los domingos y festivos de 12:00 a 13:00. Se ofrecen en castellano los jueves y sábados, y en euskera los viernes y domingos. El grupo se reúne en el claustro y entra siguiendo el orden de llegada.
La Foto del Año 2026
“Separados por el ICE”, de Carol Guzy
La imagen ganadora es de la fotógrafa estadounidense Carol Guzy (cuatro veces ganadora del Pulitzer), publicada para el Miami Herald y ZUMA Press. Las hijas de Luis, desconsoladas, se aferran a su padre mientras agentes del ICE (el servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos) lo detienen tras una audiencia migratoria en Nueva York.
Según el texto oficial de World Press Photo, Luis es un migrante ecuatoriano que vive en el Bronx y era el único sustento de su casa. Su familia asegura que no tiene antecedentes penales. Su mujer, Cocha, lo cuenta así: “Entiendan que venimos aquí en busca de una oportunidad mejor, no solo para nosotros, sino para nuestros hijos”. Ella y los tres niños (de siete, 13 y 15 años) se quedaron inconsolables y con un problema económico inmediato.
El contexto que aporta World Press Photo es duro. En 2025, tras una orden ejecutiva de enero, el ICE retiró la protección de los “lugares sensibles” y pasó a autorizar detenciones en escuelas, hospitales y juzgados. El edificio federal Jacob K. Javits, en el sur de Manhattan, dejó de ser solo un tribunal: agentes con pasamontañas esperan a la salida de las audiencias para identificar y detener a personas migrantes, aunque un juez haya concedido un aplazamiento. Según la misma fuente, con unos 75.000 millones de dólares de financiación federal, las detenciones de personas sin antecedentes penales han crecido un 2.450%. En la planta 10 del edificio, clasificada como “centro de procesamiento”, una demanda colectiva logró en agosto de 2025 una medida cautelar para corregir condiciones calificadas de “deplorables” (dormir en suelo de cemento, sin jabón, sin cepillos de dientes y sin atención médica).
Guzy retrata lo que World Press Photo llama “separaciones interiores”: arrestos en pleno centro de la ciudad, en espacios públicos y delante de niños pequeños. Y ella lo tiene claro: “Este premio pone de relieve la importancia crítica de esta historia a nivel mundial. Somos testigos del sufrimiento de innumerables familias, pero también de su dignidad y resiliencia. Sin duda, este premio les pertenece a ellos, no a mí”.
Por qué importa tanto la Foto del Año de World Press Photo
Una foto ganadora es mucho más que una buena imagen: se convierte en el testimonio visual definitivo de algo que pasó. Saca a la luz realidades que quedan fuera de la burbuja informativa de cada día y les da un altavoz enorme. Junto a los Pulitzer de fotografía, marca el listón ético, estético y narrativo del fotoperiodismo actual. Y es que estas imágenes acaban formando parte de nuestra memoria colectiva, como esta de Guzy.
Las fotos que, días después, me siguen rondando la cabeza
Muchas de las imágenes te dejan un buen rato parado, mirando sin más. Pero hay un par que, pasados varios días, aún me tienen marcado.
“When Giants Fall” de Halden Krog
Cazadores profesionales disparan a una familia de elefantes señalada para el sacrificio en Sango Wildlife Conservancy, dentro de Savé Valley Conservancy (Zimbabue). En 2025 el Gobierno zimbabuense autorizó abatir a 50 elefantes, después de los 200 sacrificados en 2024, el primer sacrificio masivo desde 1988. La carne se repartió entre comunidades locales y el marfil pasó a la autoridad de parques.
Las autoridades defienden la medida: Zimbabue tiene unos 100.000 elefantes (la segunda población del mundo) y en esa zona viven unos 2.550 en un terreno que solo sostiene 800 de forma sostenible. Les preocupa además el conflicto con la población, con decenas de muertes en los últimos años y una sequía que empuja a los animales hacia zonas habitadas. Las organizaciones de conservación, en cambio, lo condenan. Sostienen que la sobrepoblación está discutida (según estudios, las poblaciones del sur de África apenas han variado desde 2014) y que matar elefantes rompe sus estructuras sociales y traumatiza a los supervivientes, lo que podría aumentar su agresividad. También advierten de riesgos para la salud pública por la carne de caza y de un posible estímulo al furtivismo. La reserva intentó reubicar a 200 ejemplares en cinco años, pero la falta de fondos frenó el plan.
Hay imágenes que no necesitan que levantes la voz para gritar. Esta es una.
“Witnessing Gaza”, de Saher Alghorra para The New York Times
Tamer Hassan al-Shafei y su familia rompen el ayuno del Ramadán entre los restos de su casa en Beit Lahia, en la Franja de Gaza. La escasez de comida hizo que solo sirvieran lo más básico, en lugar del banquete de otros años.
Según World Press Photo, en 2025 la población civil de Gaza soportó hambre, hambruna y bombardeos constantes, con más de 75.000 muertos y una entrada de ayuda humanitaria muy restringida por las autoridades israelíes. En octubre llegó un alto el fuego frágil que permitió pasar algo de ayuda, pero los ataques aéreos continuaron y la situación sigue siendo crítica. La organización recuerda que los periodistas palestinos viven lo que documentan y son de los pocos testigos de lo que una comisión de investigación independiente de la ONU ha calificado de genocidio (algo que Israel niega). En 2025 murieron al menos 94 periodistas en el ejercicio de su trabajo en 15 países, más de la mitad en Palestina, y el Comité para la Protección de los Periodistas afirma que Israel ha cometido más asesinatos selectivos de periodistas que ningún otro ejército desde que existen registros, en 1992. El reportaje se hizo entre marzo y octubre de 2025, y su autor, que sigue informando desde Gaza, trabajó bajo un peligro inmenso. Lo explica él mismo: “Incluso cuando todo a mi alrededor me decía que parara, no pude: el silencio sería rendirse”.
Nunca dejemos de hablar de Gaza
Las noticias se gastan rápido. Un alto el fuego, una nueva guerra en otro sitio, un titular que desplaza al anterior, y de pronto un lugar deja de salir en la conversación. Mientras tanto, siguen ahí las familias que parten el pan sobre lo que queda de su casa y los periodistas que se juegan la vida para que lo sepamos. Si ellos no se callan, nosotros no deberíamos hacerlo. Hablar de Gaza, enseñar estas fotos, preguntar, discutir con respeto: es lo mínimo que podemos devolverles. Nunca dejemos de hablar de Gaza.
Me quedé un rato largo delante de esa mesa, con esa familia sentada entre escombros. Y pensé en algo muy simple: a nosotros nos toca mirar, y a ellos les tocó vivirlo. Parece poco, y sin embargo no lo es.
Las fotos del ICE que tampoco se me olvidan
Podría seguir describiendo cada fotografía, pero me dejaría fuera las dedicadas al ICE, y esas tampoco las olvido. Aparecen «Columbia University Pro-Palestine Protests» de Alex Kent para The New York Times “Portland Protests ICE”, de la fotógrafa Jan Sonnenmair, y “ICE Arrests at New York Court”, de Carol Guzy para ZUMA Press, iWitness y el Miami Herald. A ellas se suma la ya comentada “Separados por el ICE”.
Lo bueno y lo extraño de la exposición de este año
Lo mejor, sin duda, fue la gente: personas de todas las edades recorriendo las salas, cada una sacando sus propias conclusiones. Es raro ver tanto silencio compartido y tanta conversación a media voz en el mismo sitio.
Lo extraño (para mí) fue otra cosa: no encontré ni una sola fotografía deportiva en toda la exposición. ¿Alguien sabe el motivo?
Un plato extra en Montehermoso
World Food Photography Awards 2026.
Aprovechando la visita, en la Sala Jovellanos del mismo centro cultural se exhiben los premios mundiales de fotografía gastronómica. On Egin reúne 22 imágenes elegidas entre las miles que llegan cada año al World Food Photography Awards, un concurso nacido en el Reino Unido hace 16 años con el patrocinio especial de Bimi®. En su historia ha recibido más de 120.000 imágenes de un centenar de países.
El certamen está abierto a ámbitos tan distintos como la publicidad, la creación artística y de contenido, el diseño editorial, la moda, el fotoperiodismo y los viajes, y tiene además un apartado amateur. Más allá de celebrar la comida, aquí se apuesta por la originalidad y el contraste. Hay fotografías técnicamente graciosas, otras que cazan el momento justo y algunas que consiguen las dos cosas a la vez.
Y como en cada excursión, no podía faltar el frontón
En Gasteiz tienen una suerte enorme. ¿Conocéis el magnífico Frontón de la Plaza de los Fueros y la plaza donde se levanta?
Este conjunto monumental de 1981, en homenaje a los Fueros, es obra del escultor Eduardo Chillida y del arquitecto Peña Ganchegui. Está construido en granito rosa y reúne un frontón, un probadero de bueyes, una bolera y un graderío. Se pensó para exhibiciones de deporte rural vasco y actividades culturales, y abajo, protegida por una fortaleza laberíntica, se esconde la escultura de Chillida dedicada a los fueros.
Ahí está quizá una de las claves de todo el proyecto: la plaza nació para quedarse. Y eso es justo lo que ha pasado durante casi cinco décadas, con conciertos en fiestas, herri kirolak y actividades durante todo el año, además de ser lugar de paso y de encuentro cotidiano. Como recalca Montx Alkorta, “La Plaza de los Fueros es mucho más que la polémica que ha acompañado a su diseño”.
Y tú, ¿qué foto del World Press Photo 2026 en Vitoria-Gasteiz te ha dejado pensando?
Si te animas a acercarte a Montehermoso antes del 15 de noviembre, hazlo con tiempo y sin prisa. Cada persona sale de allí con una imagen distinta clavada en la cabeza, y la verdad es que escuchar cuál ha sido la tuya es de lo que más me interesa. A mí me siguen rondando los elefantes de Zimbabue y la familia de Beit Lahia.
¿Y a ti? Déjame un comentario contándome qué fotografía se te quedó dentro, y si ya fuiste, cuéntame también si echaste de menos alguna foto deportiva, como me pasó a mí.


















